El Agua manda y… la dirigencia no obedece

Julio 1, 2014 en Notas por MesaNALR

por Rulo Bregagnolo*

Días de mucha angustia viven los ribereños misioneros y los de municipios del Brasil, aún los del río Paraná, los del Paraguay de acá no más y los de río arriba, y toda una sociedad, que solidaria acude en silencio e impotencia a dar lo que puede y tiene a los centros de recolección de alimentos y ropas. Las Oraciones hasta de los que menos fe tienen son un pequeño bálsamo para tan duro momento. Una vez más, la Naturaleza apenas muestra los dientes y los promotores de represas miran de lejos, salvo algún referente político que muestra la cara y llena de barro sus botas de goma. Lamentable…nada nuevo.

Hoy por la mañana una radio de Santa Fe llamaba para una nota por el tema que nos tiene ocupados. La periodista con mucha pesadumbre hacía la introducción de lo que años atrás había sucedido allí en sus pagos y con los pelos erizados lo recordamos. Pensaba… lo mismo que acá, con las mismas causas, los mismos responsables y las mismas consecuencias, nada más otras geografías.

Semejante y clara situación, transforma una gran crecida del Uruguay como nunca se ha visto en una catástrofe, la que cada uno de los lugareños lo vive, sabiendo que ha perdido todo lo trabajado durante años, sus pequeños o grandes bienes materiales, pero suyos, se los está llevando el río, este Río de los Pájaros que lo hemos desafiado hasta el hartazgo, lo agredimos con 6 grandes represas río arriba y más de 30 en sus afluentes del Brasil, así como al Iguazú y al Paraná con tantas más. Que además lo agredimos con soja, pino, eucaliptus, maíz y cuanto monocultivo apareció en la tierra de muchos dueños originarios antes y de tan pocos foráneos ahora, dejando la tierra estéril, preñada de fertilizantes y plaguicidas, inutilizada para otra cosa que no sea eso, lapidada, endurecida, amordazada por un modelo depredador expansivo y menos solidario que existe, que en nombre del “desarrollo y el progreso”, palabras que ya repugnan mis aturdidos oídos, se llevan la riqueza de lo que había, de lo que queda y hasta la dignidad de un pueblo que sin querer termina siendo sometido por el sistema que la misma dirigencia política tercermundista, cómplice, apaña, aplaude y venera en nombre del Mercosur, de la amistad de los Pueblos, de los quien sabe tantos…que poco y nada tienen de solidarios, de igualitarios ni mucho menos de humanitarios.

Mis letras sienten bronca impregnada de tristeza. Hace más de 25 años, otros Amigos muy conocidos muchos más, venimos trabajando para evitar algunas cosas y los que toman decisiones miran lejos o viven solos frente al espejo vanagloriados por los que alimentan sus egos, haciendo caso omiso a cuanta sugerencia, alternativa, opción y tanto más, se ha hecho saber, se ha pedido participar, se los ha demostrado la continuidad de errores y hasta se les ha anticipado que podría suceder lo inimaginable.

Han habido alertas, señales muy claras y constantes desde hace mucho tiempo, pero es más fácil defenestrar a los Ecologistas, a los Científicos, Académicos y a una Sociedad que sabe lo que quiere y lo que no, que sentarse a estudiar modelos, alternativas, a construir, en el caso de Misiones, una matriz energética propia, un modelo productivo de autoconsumo saludable, a analizar planes de contingencias ante situaciones por ejemplo de derrames de combustibles debido a la topografía, a nuestras rutas y nuevas autovías, más que nada por la ubicación geopolítica que tenemos con la amenaza imperial constante de las cúpulas políticas brasileñas, que sin dudar, hacen y deshacen en nombre de lo que desde siempre está escrito en su bandera “…progresso”, para quiénes?.

La situación que se vive en estos días, demuestra que el agua desconoce fronteras y el río enojado es un caballo desbocado.

La soberbia de los Dirigentes de siempre, de referentes provinciales y algunos otros mal asesorados e ingenuos, les lleva a cometer semejante inoportuna torpeza, al salir a decir que “las grandes represas controlan las inundaciones”. Otra gran mentira, demostrable con amplia experiencia y bibliografía. Nada más irrespetuoso hablar de represas ahora, cuando la gente a través de las redes sociales están enrojecidas de bronca, de impotencia, porque justamente las represas son las que menos hacen cuando los ríos aumentan sus caudales, apenas un “control” momentáneo, que en esta oportunidad no ha dado respiro para el aviso y en otros casos (Baixo Iguazú, en Brasil) se la llevó sin pedir permiso, como corresponde. Irrespetuoso con una parte del pueblo que está bajo agua y otra gran parte que como ellos también, han caminado, manifestado que ya no quiere más represas.

¿Qué más necesitan para darse cuenta que estamos yendo por el camino equivocado? De qué “progreso, desarrollo” hablan si lo único que consideran son los números, las ganancias de las ventas, comodities, dividendos, valores, palabras del mercado que solo manejan unos pocos y que ahora recién vienen a enterarse de que en el mercado también hay “buitres”, no solo en la naturaleza que al menos allí cumplen una buena función. ¿Qué parte no se entiende que el Mercosur es el negocio de las grandes multinacionales y nada de popular tiene cuando para pasar una chipa, un abrigo o pasear un ratito te controlan como en la NASA? Cuando justamente desde hace tiempo en el seno del Mercosur se debería estar discutiendo un modelo integrador con base en la educación, alimentos, tecnología, de solidaridad, de contingencia ante las potenciales amenazas que el mismo sistema ha generado (posible ruptura de represas río arriba, desastres en refinerías o petroquímicas, vertido de químicos, incendios, ni hablar de inundaciones). ¿Qué parte no se entiende que el “desarrollo sustentable” es el “capitalismo sustentable” claramente manifestado en una sociedad que todo está en función del consumo y no es posible hablar de sustentabilidad mientras haya capitalismo, porque el mismo sistema no es sustentable?, entre otras cosas…

¿Dónde están en estos momentos las Consultoras que están “estudiando” al río y a sus poblaciones? ¿Habrán ido a sus casas o departamentos de edificios altos en la gran ciudad donde no les llega, aún, el agua? ¿Que bueno sería que la Presidenta haga buen uso del Decreto y done esos casi 50 millones de dólares que se están gastando inútilmente, abultando la deuda pública, en esos “estudios” para los proyectos hidroeléctricos de Garabí y Panambí, a Misiones para que se construyan nuevos puentes, nuevas viviendas para la gente que ha perdido todo, para nuevos y equipados Hospitales que puedan cubrir la demanda ribereña y no haya que ir a la Capital, Posadas, todo el tiempo?

¿Dónde están Monsanto, los grandes sojeros y maiceros del Brasil, así como las grandes forestales, que alta responsabilidad tienen en esta catástrofe? Deberían hacerse cargo del daño social que también están generando. Ni a un Niño de la primaria se le escapa darse cuenta que el agua de las lluvias, esta vez si bien generadas por el fenómeno natural conocido como el Niño, se ha magnificado por el excesivo desmonte, la perdida natural del efecto esponja que ejerce la cobertura nativa, ahora apenas tapizada por una finísima capa vegetal (cualquier monocultivo) que no logra retener el agua superficial por minutos siquiera, menos recargar los acuíferos subterráneos, deja escurrir rápidamente hacia las pendientes y allí a los ríos que encima se encuentran frenados por represas, que en algunos casos resisten y en otros, mejor no imaginarse, terminan llevándose todo por delante y por arriba…

Sueño con la humanización de la economía. Sueño con la sensibilidad real de dirigentes que se animen a dar el verdadero salto con propuestas sociales aceptables, las que den con la demanda de la gente no a las ambiciones personales, no a la complicidad de ellos en grandes negocios aprovechando las dificultades de los que menos tienen. Sueño con una América Latina que no solo preconice la nacionalización de sus bienes naturales sino que también los cuide, los proteja y los use adecuadamente, pensando en los que aún no han nacido y dejando una huella de enseñanzas de buenos caminos, de políticas amigables con la Naturaleza para utilizar lo indispensable no para agredirla sin límites. Sueño con una sociedad que no solo diga lo que piensa ni replique lo que cree está bien, sino que lleve a la práctica los valores del respeto, la solidaridad en sus sentidos y sobre todo sea responsable de sus actos, que consuma lo necesario, pensando en las necesidades de mañana, aunque el futuro nunca llega, el futuro termina siendo el hoy que mañana será ayer y con más razón debemos parar y pensar lo qué y cómo lo estamos haciendo?

¿Qué nos queda? Ser cómplices de los gobiernos y decir que la única responsable es la Naturaleza y su Niño? ¿Ser indiferentes y decir que no hay nada que hacer? O de una vez transformarnos en verdaderos actores donde primero nos sinceremos con nosotros mismos y no deleguemos toda la responsabilidad en otros, que mejoremos la actitud en el consumo responsable y pensemos antes que todo lo que ocupamos sale de algún lado y ese “algún lado” es nada menos que la Naturaleza y que además tengamos, sintamos, la responsabilidad de exigir a nuestros gobernantes a través de la participación queremos ser escuchados y necesitamos otro modo de Vida, porque sí sabemos que es posible!.

*Integrante del Grupo Ecologista Cuña Pirú, Ong miembro de la Mesa Provincial No a las represas y de la REDLAR (Red Latinoamericana de acción contra las represas y en defensa de las Comunidades y el Agua)