Pensamiento de un diminuto: el mosquipicaavisa

Noviembre 16, 2013 en Material de Difusión por MesaNALR

por Juan Yahdjian, médico, ambientalista, integrante de la Mesa Provincial No a las Represas

Soy un mosquito misionero y hablo en nombre de los muchos que somos, para que nos conozcan y sepan lo que hacemos y por qué.

Se nos acusa de cantidad de enfermedades que transmitimos, y es cierto, pero quiero explicarles a los humanos, que siempre lo hicimos para su bien. Para “avisar”, para que sepan y se den cuenta de los errores que cometen.

Dicen los humanos que son científicos, pero desconocen cosas simples. Por ejemplo, que nosotros, los mosquipicaavisa nos criamos en agua estancada y si los picamos con algún virus, es porque la naturaleza nos usa para avisarles. Recién se preocupan ante epidemias, cuando casi todos los perros de Posadas y Encarnación tienen leishmaniasis o cuando les toca a ellos la misma leishmaniasis, o les avisamos con el dengue o fiebre amarilla.

Entonces, señores humanos, no es verdad que somos unos inútiles o casi una maldición, les estamos gritando “chamigos, no represen el río, formando charcos, por acá y allá, ¡dense cuenta de una vez!” Por ser mosquitos, servimos para mucho, para avisarles y sensibilizarlos. Para que no sigan frenando la circulación del agua, que es vital, como la misma agua, por eso, cuando se habla de paludismo, de dengue, fiebre amarilla o leishmaniasis, se habla de enfermedades del agua o de las represas.

Si picamos y no avisamos, si no enfermamos, no se avivan los humanos, aunque las autoridades y otros tantos o tontos, no se dan por aludidos. Tendremos que seguir enfermando o haciendo más graves los cuadros, por ejemplo, unos buenos casos de leishmaniasis cutánea, en humanos, como aviso y algún que otro cuadro de leishmaniasis visceral, así dejan que los ríos sigan viviendo sanamente.

Y también picamos a los que tienen otras enfermedades de las represas, alergias, lesiones de la piel o bronquios tomados. Les avisamos con dengue y leishmaniasis, porque les preocupa más y así nos hacemos la ilusión que entienden.

¿No se dan cuenta que casi todos los perros de Posadas, Encarnación y más allá, con cuenca incluido, o sea toda la región, tienen leishmaniasis? Un aviso nuestro. Para que se enteren que modificar los ríos baja las defensas de perros y humanos y perjudica todo lo que es vida. Ellos mismos se agreden, nosotros cumplimos con avisarles.

¿No se dan cuenta que todo se agravó cuando comenzó el aumento de la cota de Yacyretá y se empezó a inundar y estancar el agua? Cómo puede ser que no relacionen, es tan evidente… Desde la Costanera de Posadas se ven los charcos que se van formando y donde nos reproducimos los mosquipicaavisa.

Los caracoles también avisan, con la esquistosomiasis, pero tienen menos prensa que nosotros.

Tienen menos pesca, porque el agua se carga de oxígeno cuando corre y sin oxígeno no hay vida, los peces no se reproducen y muchos mueren (mortandad de peces). Los mosquis aprovechamos el agua estancada, el agua que se descompone.

Sin embargo siguen insistiendo con otras grandes represas, como Corpus, Garabí, Panambí y también sobre el río Iguazú, sí el de Cataratas, quieren arruinar todo…

Y hablan de campañas de descacharrización, qué difícil pronunciar para un mosquito. Pero el agua estancada por las represas, por la cantidad, son millones y millones de cacharros todos juntos. La mejor campaña sería no construir represas, como votaron un 90% de misioneros, en el 96, en un plebiscito vinculante. Votaron en contra de las represas y no solamente en Corpus y NO es NO.

Y para peor nos persiguen con sus fumigaciones, nosotros aprovechamos para crear resistencias y ellos también se envenenan y bajan más sus defensas.

Igual seguimos con el “aviso”, o sea los ayudamos inoculándoles dengue, fiebre amarilla, leishmaniasis y otras, con la esperanza que algún día despierten y nos agradezcan. Seguirán fumigando con antimosquitos y seguirán envenenando el aire, el agua, los alimentos pero no acabarán con nosotros. Existimos antes que los humanos y seguiremos, aunque los venenos los desaparezcan a ellos y a muchas otras vidas, en peligro de extinción .